sábado, 28 de febrero de 2009

CARLOS DÍAZ PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN DE VECINOS HUERTA GRANDE-FRANCISCO NORTE (Marbella) «La recuperación del Francisco Norte es fundamental»

Cree que el desarrollo de esta zona céntrica pasa por retomar los terrenos
El ruido es otra de las quejas ciudadanas
Carlos Díaz ejerce desde octubre como presidente de la Asociación de Vecinos Huerta Grande-Francisco Norte, que abarca una de las zonas de mayor actividad en el centro de Marbella. Aquel mes sustituyó en el cargo a María del Carmen Jiménez después de una larga trayectoria al frente de un movimiento vecinal que nació a partir de una plataforma. Díaz representa a un centenar de ciudadanos y precisamente uno de sus objetivos es engordar la lista de inscritos, «como ha venido sucediendo desde hace algunos meses», para ganar fuerza en las reivindicaciones. La principal: la recuperación de los terrenos del Francisco Norte, diez mil metros cuadrados de futuro incierto y envueltos por la maraña judicial. «Volver a disponer de estos terrenos es fundamental para la zona», recuerda.
¿Cuál es el estado de este espacio de la ciudad?
No es una zona muy conflictiva, la verdad. Está consolidada, aunque es mejorable como todo en la vida. Lo primero que hicimos cuando la asociación comenzó su nueva andadura a partir de octubre fue remitir una batería de propuestas al Ayuntamiento para mejorar la zona y principalmente con el objetivo de mantenerla como hasta ahora. No podemos olvidar que al tratarse del centro de la ciudad la actividad es muy importante tanto a nivel ciudadano como comercial.
¿Cómo está siendo la relación con el equipo de gobierno?
La sintonía es buena. No le hablo ya del equipo de gobierno en concreto, sino de toda la Corporación municipal. Tengo una buena relación con la mayoría de los concejales. Mantengo reuniones periódicas con los representantes municipales para que comprendan nuestras necesidades.
Imagino que en esos encuentro el principal tema de debate será el de los terrenos del Francisco Norte, tan demandado por los vecinos para contar con más equipamientos públicos y aparcamientos sobre todo. ¿En qué fase se encuentra el asunto?
La recuperación de esta parcela es fundamental para el desarrollo de la zona. El asunto es complejo por culpa de su pertenencia y sobre todo porque está inmerso en trámites judiciales. La solución sólo podría llegar a través de una sentencia o un acuerdo entre las partes implicadas. Pienso que hay que buscar el acuerdo porque la sentencia puede prolongarse en el tiempo, como de hecho así parece. Son diez mil metros cuadrados que nos vendrían muy bien, la verdad, sobre todo por los aparcamientos que se prevén construir. El tema está muy parado, pero presente por todos, por lo que confiamos en una resolución. Nosotros tampoco queremos que se nos diga que se está resolviendo, sino que se ha resuelto de una vez. Pero sabemos que es complicado porque no depende de nadie.
¿Qué otras reivindicaciones plantean los vecinos?
El ruido preocupa cada vez más quejas, en concreto en la avenida Miguel Cano; donde los vecinos temen que un local en construcción acabe convertido en discoteca. En cualquier caso, los ruidos no sólo se deben a los locales; también a los coches en general, a los de caballo o a la propia actividad de los peatones. Ya le digo que se trata de una zona con mucho movimiento. Aquí también está preocupando el saneamiento por el crecimiento desmesurado que hubo todos estos años.
¿Cree que el Reglamento de Participación Ciudadana será un cauce para resolver muchos de estos problemas?
Sería interesante que el Reglamento de Participación Ciudadana, que ya fue aprobado en su momento, funcionara como en otras ciudades. Lo importante es que los políticos, sean del color que sean, lo dejen funcionar.